Chargement en cours...

Investigación y Desarrollo

Del bosque a la barrica y luego de la barrica al perfil boisé del vino, así es como los conocimientos han progresado en los últimos 30 años:

Los años 80: la comprensión del roble

Los investigadores analizan la estructura y los diferentes compuestos gustativos y aromáticos de la madera. Estos estudios destacan:

  • el interés del roble sésil en la crianza de vinos y del roble pedunculado para los espiritosos,
  • la importancia de la selección de los árboles según el criterio del grano,
  • el valor primordial de la etapa del tostado enológico (bousinage),
  • los motores del proceso de maduración proactiva del roble.

 

Los años 90: las interacciones vino-madera

La mejor comprensión de estas interacciones ha dado lugar a tres avances mayores:

  • el descubrimiento del rol clave de la sinergia vino-madera en el tenor de los compuestos aromáticos y fenólicos de los vinos,
  • la adaptación de las modalidades de preparación y de uso de las barricas de acuerdo con sus funciones enológicas, a nivel de la fermentación como de la crianza,
  • el interés de la crianza sobre lías en barrica y del bâtonnage en la calidad aromática de los vinos blancos.

Los años 2000: el «Potencial Enológico» de la madera

Fruto de veinte años de investigación, nuestra comprensión de las interacciones vino-madera, y un mejor conocimiento de la estructura química de la madera, se tradujeron en el desarrollo del procedimiento ICÔNE.

Este procedimiento permite determinar el «Potencial Enológico» del roble, es decir su capacidad a generar un perfil de madera preciso para una categoría de vino determinada.

Para más información: www.seguin-moreau-icone.com